Si hay algo que siempre aparece cuando hablamos de cuidarnos la piel, es esa duda eterna: ¿aceite corporal o crema hidratante? Parece sencillo, ¿no? Pues no tanto cuando empiezas a notar que tu piel pide ayuda a gritos y no sabes bien qué elegir.
Yo soy el vivo ejemplo de alguien que ha gastado litros y litros de cremas hidratantes, no por afición, sino porque tengo psoriasis. Que no es grave, pero sí exigente. Vamos, que mi piel es como ese amigo un poco pesado que siempre necesita atención. Por años, las cremas han sido mis mejores amigas, y ni siquiera pensé en darle una oportunidad a los aceites. Hasta ahora.
Sí, lo reconozco, me dio curiosidad. ¿Realmente funcionan o es solo algo bonito para poner en Instagram? Y claro, empecé a buscar información, preguntando aquí y allá. Lo que descubrí, sinceramente, me cambió un poco el panorama.

¿Cómo hidratan en realidad?
Lo primero que aprendí es cómo funcionan de verdad. Las cremas hidratantes clásicas tienen agua y aceite, aportan hidratación directa y rápida, como ese vaso de agua fresca en pleno verano. El alivio es casi inmediato. Los aceites, sin embargo, no aportan agua directamente, pero son maestros en mantener la humedad que tu piel ya tiene, especialmente si los aplicas después de la ducha, con la piel aún húmeda. Básicamente, la crema aporta agua y el aceite se encarga de que esa humedad no escape.
La gran pregunta que me hacía era: ¿voy a terminar aceitosa como una patata frita? Porque, la verdad, nadie quiere sentirse pegajoso todo el día. Pues resulta que no todos los aceites son iguales. Algunos desaparecen rápido y dejan una sensación agradable, otros son un desastre absoluto y tardan en absorberse. Pero bueno, siendo honestos, también pasa con las cremas. ¿A quién no le ha pasado ponerse una crema ligera que termina siendo más densa que la mantequilla?
Hay un aceite que me tiene intrigada y tentada: el famoso Huile Prodigieuse de NUXE. Todo el mundo habla maravillas, tiene una textura seca (gracias al cielo), no deja rastros grasos, y encima huele increíble. Parece ideal para empezar si eres novata como yo.
Ahora, la diferencia más notable entre aceites y cremas es cómo dejan tu piel. Las cremas suelen darte esa suavidad típica, una capa protectora que al rato se va. El aceite, en cambio, te deja la piel con ese brillo sedoso que ves en las revistas. Pero ojo, puede no ser la opción ideal si vas con prisas para vestirte.

Pieles con necesidades reales: la verdad sin filtro
En mi caso particular, necesito más que algo que huela rico y deje la piel bonita. Mi batalla diaria con la psoriasis requiere productos que realmente mantengan mi piel tranquila. Ahí es donde las cremas, sobre todo las dermatológicas, ganan por goleada. Una de mis favoritas es la CeraVe Loción Hidratante Intensiva, que no tiene perfumes, es sencilla, pero muy eficaz. De verdad me ayuda mucho.
Aunque también hay aceites naturales, como el de almendra o rosa mosqueta, que he visto recomendar para piel sensible como la mía. Al parecer, la clave podría estar en combinarlos: primero crema para hidratar y luego un aceite ligero para sellar esa hidratación. De hecho, he empezado a probar eso justo después de la ducha, con la piel aún húmeda, y pinta bastante bien.

Aceite corporal o crema hidratante: ¿cuándo elegir cada uno?
Esto no es una guerra, es conocer lo que tu piel necesita en cada momento. Si tienes piel muy seca o sensible, una buena crema será tu compañera fiel. En cambio, en días calurosos o cuando buscas algo ligero, un aceite seco podría sorprenderte gratamente. Y sí, está totalmente permitido combinarlos, ¿por qué no?
Después de años de fidelidad absoluta a las cremas, estoy dando mis primeros pasos con los aceites corporales. Con prudencia, claro, comenzando por texturas ligeras para ver cómo se lleva con mi psoriasis, sin grandes expectativas, pero con mucha curiosidad.
Al final, cuidarte la piel va más allá de elegir entre crema o aceite. Es dedicarse unos minutos al día, es parar, respirar, mirarte al espejo y decir: hoy me estoy cuidando. Y eso, sinceramente, es lo que importa de verdad.
Y tú, ¿qué prefieres? ¿Aceites o cremas? Si estás en la misma situación o tienes recomendaciones que funcionen, cuéntamelo en los comentarios. Estoy deseando saber qué usas y si tienes algún truco que merezca la pena compartir.
He probado muchísimas cremas a lo largo del tiempo, y si quieres ver cuáles me han funcionado mejor para el cuerpo, aquí tienes una selección honesta, sin filtros ni marketing raro:
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